miércoles, 8 de agosto de 2007

jose Manuel Balmaceda

Historia y Ciencias Sociales
Profesor Hugo Vicencio Reyes

José Manuel Balmaceda Fernández: 1840- 1891
(recopilación diversos autores)

Nació en Santiago el 19 de julio de 1840. Sus padres fueron Manuel Balmaceda y Ballesteros, y Encarnación Fernández. José Manuel fue el primero de 12 hijos de una familia adinerada.
A los 9 años ingresó al primer curso del Colegio de los Padres Franceses como interno en el Seminario de Santiago y sintió en su juventud una manifiesta vocación sacerdotal, cursando durante varios años la carrera de Teología.
Se casó con Emilia de Toro Herrera, bisnieta del conde Mateo de Toro y Zambrano, y con ella tuvo seis hijos. José Manuel, Pedro, Enrique, Elisa, Julia y María. Enrique se incorporó al Partido Liberal Democrático, organizado por los seguidores de su padre.
En 1864, Balmaceda fue el secretario particular de Manuel Montt en la legación del Congreso Americano que se celebró en Lima. De regreso en Chile en 1865, se destacó como un gran orador y gozaba de un bien ganado prestigio.
Su marcado espíritu liberal lo había convertido en el paladín del reformismo de la época, destacándose además como periodista y posteriormente parlamentario. Fue miembro del Club de la Reforma fundado en 1868.

Precandidato
Para las elecciones presidenciales destinadas a buscar al sucesor de Joaquín Pérez, los candidatos de oposición acordaron presentar un candidato liberal que gozara de las simpatías de nacionales y radicales. Con ese fin se reunieron en una convención en la que Balmaceda fue el representante del Partido Nacional. En aquella ocasión se eligió como candidato a José Tomas de Urmeneta.

El Partido Nacional presentó un programa cuyos puntos básicos eran la libertad religiosa, las garantías individuales y la prescindencia gubernativa en las elecciones, las reformas de la Constitución y la restricción de las atribuciones del Presidente de la República. Apoyado por este partido, fue elegido diputado por cuatro períodos consecutivos desde 1870 a 1882.
En la Revista de Santiago publicó sus estudios relativos a la solución política a la libertad electoral, la Iglesia y el Estado.

Misión en la República Argentina
En 1879 le correspondió cumplir una importante tarea. Fue comisionado por el Presidente Aníbal Pinto en carácter de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario del gobierno de Chile a la República Argentina, con la responsabilidad de lograr una declaración de neutralidad en la contienda del Pacífico. Obtuvo un compromiso de parte del Presidente argentino de no intervenir en el conflicto.

Ministro del Presidente Domingo Santa María
Cuando Domingo Santa María recién había asumido como Presidente, lo nombró ministro de Relaciones Exteriores y Colonización; en forma simultánea debió subrogar al ministro de Justicia Culto e Instrucción Pública. Posteriormente fue ministro subrrogante de las carteras de Guerra y Marina.
Balmaceda era un entusiasta defensor de las limitaciones al poder presidencial. No obstante, su pensamiento al respecto comenzó a variar sustancialmente desde el momento en que comenzó a formar parte del gobierno de Santa María.

Sus planes de gobierno
Al asumir el cargo de Primer Mandatario, José Manuel Balmaceda tenía ya claro su programa de gobierno:
unir a los diferentes bandos liberales en un solo partido de apoyo a su gestión; neutralizar a los conservadores restableciendo las relaciones con la Santa Sede; realizar un vasto plan de obras públicas, mejorar la educación nacional, y fomentar la colonización de la Araucanía. En este último tema, entre 1886 y 1890, arribaron a Chile cerca de treinta mil inmigrantes europeos, de nacionalidad francesa, italiana, suiza, española y alemana.

Su gobierno
José Manuel Balmaceda fue proclamado candidato a la presidencia de la República en Enero de 1886 en Valparaíso. Recibió el apoyo de los partidos Nacional, Liberal y una fracción del Radical, lo que le permitió contar con una fuerte mayoría política. Resultó triunfador el 15 de junio de ese año.
Como lógico sucesor de Santa María, Balmaceda subió al poder en medio de una estrepitosa tempestad política, que se expresaba en violentos escenarios de lucha parlamentaria.

Al asumir la primera magistratura, se propuso lograr la unión de todas las fracciones liberales y mas aun de cimentar la unidad nacional, como una forma de superar los enfrentamientos y las luchas partidarias y electorales del período anterior. En este clima inició su gestión de gobierno que se caracterizó por una extraordinaria actividad política y administrativa.


Aumento de ingresos fiscales.
El gobierno de Balmaceda se inició en condiciones favorables desde el punto de vista económico a raíz del crecimiento de las rentas fiscales y el remate de terrenos salitreros de propiedad del Estado, lo que dio un importante desahogo económico.
Bajo su mandato el crédito chileno adquirió en Europa un prestigio excepcional y es así como en 1890 existía un importante excedente en las arcas fiscales. La bonanza derivada de la activa explotación del salitre en Antofagasta y Tarapacá, entregó anualmente al fisco millones de pesos por concepto del impuesto aduanero que gravaba la exportación. Por otra parte, un floreciente desarrollo del comercio vino a incrementar aun más dichos ingresos.

Desarrollo material
El gobierno dispuso de considerables recursos que fueron destinados a importantes obras públicas, para lo cual se hizo necesaria la creación en 1887 del Ministerio de Obras Públicas.

Entre sus acciones más destacadas estuvieron la canalización del Mapocho; el dique de Talcahuano; los puentes sobre los ríos Biobío, Laja y Ñuble; y la dotación de agua potable a 15 ciudades. Además, se dejaron iniciados los estudios para implementar esta medida en 36 nuevas ciudades

En materia educacional, se fundó la Universidad Católica de Chile en 1888, y en 1889 el Instituto Pedagógico. Asimismo, comenzó a funcionar el sistema concéntrico de enseñanza.

Se logró construir el Internado de Santiago -actual Internado Barros Arana-, la Escuela Normal de Preceptores, y la Escuela Militar. Asimismo, Balmaceda impulsó la modernización de diez puertos; ordenó construir 10 faros, la canalización del río Mapocho y abrir el Instituto Pedagógico.

La actividad gubernativa también se extendió a la administración financiera: se modificó el Sistema Tributario, tratando de hacerlo más equitativo y se suprimieron algunos impuestos menores. Se perfeccionaron los mecanismos fiscalizadores y se pagó parte importante de la deuda pública.
En 1890 se aprobó la Ley de la Comuna Autónoma, que independizó la administración comunal del Poder Ejecutivo. También se creó el Tribunal de Cuentas en 1888, antecesor de la actual Contraloría General de la República.
En lo relacionado con el transporte, se subvencionó a la Compañía Sudamericana de Vapores para que estableciese una línea de barcos entre los puertos de Chile, Perú (Callao) y Panamá, y se construyeron más de mil kilómetros de vías de ferrocarril, entre ellas las que unieron Los Andes (Chile) y Mendoza (Argentina), cuya primera piedra en la parte chilena se colocó en 1889.

Política económica
Las ideas económicas de Balmaceda chocaban de manera violenta con el espíritu liberal individualista de la época.
Pensó en nacionalizar la industria del salitre, ya que la economía chilena se fortalecería considerablemente si las utilidades provenientes de la extracción de este mineral quedaban íntegras en el país. Por otra parte, Balmaceda se propuso evitar el monopolio del salitre ya que este era una amenaza que limitaba la producción con el objeto de elevar el precio de ese producto. Estaba también la cuestión del transporte del salitre, por lo que se planteaba darle un carácter nacional a la empresa de los ferrocarriles de la región.

En otra área, las oscilaciones en la banca privada llevaron a pensar al Presidente en la necesidad de crear un banco estatal que controlara y pusiese coto a las contracciones del crédito y la usura. Su idea no prosperó. Ante la negativa del Congreso y la férrea oposición de los dueños de bancos particulares (ingleses y la plutocracia chilena)

El Presidente Balmaceda chocó también con los propietarios de los ferrocarriles particulares, al quererles comprar las instalaciones, las vías y las maquinarias para ponerlos bajo la administración del Estado
El Presidente Balmaceda tuvo una patriótica visión al querer que los chilenos se beneficiaran de los ingresos provenientes d e la venta del salitre (quería invertir en infraestructura)

Pero sus proyectos encontraron una oposición cerrada en los afectados quienes encabezados por Jhon North contrataron hábiles abogados para que defendieran sus egoístas intereses, al mismo tiempo “convencieron” a miembros del Congreso para que frenaran a Balmaceda.
Todas sus iniciativas indiscutiblemente repercutieron en los ánimos y conflictos que estallaron en la guerra civil del 91.

Complejo panorama político
En cuanto al proceso político, este tendió a ser cada vez más difícil y complejo. La unificación de la familia liberal (liberales de gobierno, liberales disidentes, nacionales y radicales) que él intentó, no fue posible. Los partidos liberal disidente, radicales y el partido conservador combatieron casi todas las iniciativas gobiernistas, iniciándose un periodo de obstrucción y rivalidades entre el Congreso y el Ejecutivo.

La desconfianza y recelo que existían en los partidos políticos por las prácticas fraudulentas en los comicios electorales -muy características de las administraciones de Errázuriz Zañartu y Santa María, pero no tanto en las de Pinto y Balmaceda-, eran una de las causas de la constante rotativa ministerial.

El cuadrilátero
En enero de 1889 Enrique Salvador Sanfuentes fue incorporado como Ministro de Industria y Obras públicas antes lo había sido de Hacienda, y se le vio de inmediato como el candidato que el Presidente quería para sucederlo en el cargo. Ni la renuncia a la cartera ni desmentidos consiguieron convencer a los círculos liberales de que no existía tal candidatura y de que el Presidente no intervendría en la designación de su sucesor. Este hecho produjo un rechazo amplio, que incluyó a algunos de sus antiguos partidarios, deteriorando la base política de Balmaceda.

Se formó la combinación política integrada por los partidos Nacional, Radical, Liberal doctrinario y Liberal Mocetón. Esta se conoció como el cuadrilátero, nombre que se le dio por estar integrado por cuatro partidos, opositores a Balmaceda. La alianza le exigió al Presidente: libertad electoral, independencia de los partidos respecto del Presidente y la sujeción del Ejecutivo al Congreso.
Balmaceda aceptó y el cuadrilátero quedó con cuatro carteras ministeriales.
Esto significaba para el mandatario la pérdida del control sobre la Cámara de Diputados.

La crisis de 1891
Los intereses diversos de Balmaceda y de los Partidos Políticos frente a las futuras elecciones produjeron la caída sucesiva de sus gabinetes. Con esto se iría cada vez más anulando toda posibilidad de entendimiento.

En Octubre Balmaceda clausuró el periodo extraordinario de sesiones, sin que se hubiesen despachado las leyes de Presupuesto y de Fuerzas del Ejército.
El 1°de Enero de 1891 el Presidente hizo público un manifiesto en el que declaraba que regiría para ese año el mismo presupuesto del año anterior. Cuatro días después, con la firma de todos sus ministros, dispuso que lo anunciado entraba en vigencia, ya que el Congreso no había despachado la Ley de Presupuesto.
Con este acto Balmaceda violaba la Constitución y de hecho asumía la dictadura. La mayoría parlamentaria respondió firmando un acta de deposición de Balmaceda y señalando que el Congreso pasaría a desempeñar también el poder Ejecutivo. Así el conflicto constitucional tocaba fondo.

La guerra civil
La sublevación de la Escuadra el 7 de Enero encabezada por el capitán de Navío Jorge Montt, el Vicepresidente del senado don Waldo Silva y el Presidente de la Cámara de Diputados don Ramón Barros Luco, dio inicio al conflicto armado contra Balmaceda, en cambio el Ejército permaneció leal al Presidente.
La Escuadra tomó hacia el Norte, apoderándose de la rica zona salitrera con cuyos recursos adquirió barcos y armas para enfrentar a las tropas gobiernistas en una guerra que se asomaba difícil y dolorosa. Curiosamente los mineros apoyarán a los rebeldes o revolucionarios del Congreso

El Presidente Balmaceda decidió resistir por todos los medios, asumió la totalidad del poder público (dictador) y suspendió las garantías constitucionales, clausuró todos los diarios opositores, y su ministro Godoy trato de imponer el terror, con lo que solo consiguió que la clase media y el pueblo se pusieran de parte del Congreso.

Para dar forma legal al movimiento revolucionario, los rebeldes formaron una Junta de Gobierno conocida como la Junta de Iquique e integrada por Jorge Montt, Waldo Mora y Ramón Barros Luco ( 12 de Abril de 1891.

En el norte se produjeron varios combates, que favorecieron a los congresistas, los que contaron con el apoyo del capitalismo británico

El ejercito congresista fue organizado por el coronel alemán Emilio Corner y contó con 10.000 hombres.
Después de dominar el norte las tropas congresistas desembarcaron en quintero el 20 de Agosto. Al día siguiente, las tropas balmacedistas fueron derrotadas en las batallas de Concón y posteriormente el 28 del mismo mes fueron derrotadas definitivamente en Placilla en agosto de 1891.
Al conocer Balmaceda las noticias de la derrota, delegó el mando en el general Manuel Baquedano, quien era neutral en la contienda, a cuyas órdenes puso la guarnición militar para el resguardo de la población.

Balmaceda se asiló en la legación Argentina el 24 de agosto. Días más tarde la Junta de Gobierno revolucionario, presidida por Jorge Montt, se instaló en la capital. Luego de escribir a sus familiares y redactar su testamento político, en el cual explicaba su acción, el Presidente puso fin a su vida, el 19 de Septiembre de 1891. En esa misma fecha concluía su mandato constitucional.

La larga evolución tendiente a disminuir el poder presidencial llega a su culminación. La oligarquía vencedora será la dueña del poder, tanto económico, como político y gobernará en su beneficio en el periodo que se iniciará y que será conocido como el Parlamentarismo.

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